La ópera en las Termas de Caracalla de Roma

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Desde el primer año en que fui a ver una presentación de la ópera en estas termas (2009) me enamoré del lugar y trato de regresar cada verano. En este recinto puedes respirar una atmósfera sin igual y rodeada de una vegetación que contrasta con las ruinas del lugar, resaltando la grandeza de la ingienería romana en su época de mayor esplendor. Estas termas se construyeron entre el 212 y 217 d.C. bajo el gobierno del emperador Caracalla e inicialmente se llamaban “Termas Antoninas”. Eran prácticamente baños públicos de lujo, los más imponentes jamás construidos por los romanos, hasta que se construyeron las Termas de Diocesano (de las cuales hablaré en otro post!).

En el año 1937, estas termas fueron elegidas para la presentación de ópera, ballet y otros espectáculos públicos que vinieron a enriquecer aún más el espacio dedicado a la música en la capital de Italia. Así, cada año desde 1937 (con excepción del año 1944 y de 1991 a 2003) entre los meses de junio y agosto, el Teatro de la Ópera de Roma abre sus puertas convirtiéndose en uno de los teatros al aire libre más sugestivos, bellos e imponentes que he tenido oportunidad de visitar (porque hay que ver que la Arena de Verona, el Teatro de Segesta en Sicilia y Pompeya no se quedan atrás, aunque en este último ya no se permite la presentación de eventos para la preservación del lugar). Como saben, soy una admiradora de la ópera lírica, gusto que adquirí gracias a amigos y amigas que han estudiado música y se han especializado en esta carrera. El día de ayer, 8 de agosto de 2019, tuve la oportunidad de presenciar, junto a una querida amiga argentina (quien vive también en Roma) la puesta en escena de “La Traviata” del grande compositor italiano Giuseppe Verdi. De verdad recomiendo visitar este lugar mágico cuando anden por la ciudad eterna y si es en temporada de verano, no duden en adquirir sus boletos trámite internet en la página web del Teatro de la ópera de Roma (evitarán hacer una larga fila en taquilla!).

Una de las muchas banquitas donde descansar en el interior de las termas
Con mi linda amiga argentina Mariela
Hasta suerte tuvimos de ver una luna preciosa entre las ruinas!