Israel en 3 días

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Qué súper viaje, el primero del año 2020! Aún estoy asimilando todo lo que ví y recorrí en tres días de full immersion de los lugares a visitar en este país. Me dejó con un gran sabor de boca. Hace unas semanas el mundo tendía de un hilo por las acciones de algunos líderes mundiales y viajar a Israel no era muy buena idea. El boleto lo había comprado unas semanas antes de que se desatara esta “crisis” internacional y por poco pensé en no viajar. Qué bueno que no fue así…¡me hubiese arrepentido!

Tomamos un avión con Alitalia desde el aeropuerto de Roma Fiumicino. La duración del vuelo fue de 3 horas y media. Por cierto, creo es la primera vez me toca viajar en un avión casi vacío porque éramos, al máximo, ¡25 pasajeros! ( esto debido a las tensiones diplomáticas de las que les platicaba al inicio del post…o al menos eso quiero creer):

Llegamos en tiempo a la terminal 3 del aeropuerto internacional de Tel Aviv “Ben Gurion”, pequeño pero muy moderno y con instalaciones bien cuidadas:

MIGRACIÓN:

No me hicieron muchas preguntas al ingresar al país (¡las preguntas me las hicieron al salir! chequen la última parte de este post). No me sellaron el pasaporte pero te dan una especie de visa que deberás mantener todo el tiempo contigo junto con tu pasaporte durante tu estancia en Israel:

Siguiendo las indicaciones al salir del aeropuerto encontrarás fácilmente la estación de trenes que se encuentra en su interior y que te lleva a varias partes de Israel incluyendo el centro de Tel Aviv. No gastes dinero tomando un taxi, son bastante caros (el precio por trayecto no baja de 40 euros y toca siempre negociar con el taxista para no llevarse “sorpresas” y uno que otro enojo). Toma un taxi sólo si tu vuelo llega muy tarde, o viajes un viernes por la tarde-noche en pleno sabbat, donde toda actividad se paraliza desde que se oculta el sol el día viernes hasta la tarde del sábado. Puedes adquirir en las máquinas expendedoras de boletos por 13.50 séquels (alrededor de 3 euros) un boleto de ida hacia el centro de Tel Aviv.

HOSPEDAJE:

Después de 15 minutos de trayecto nos bajamos dos paradas antes de la estación central y caminamos hasta el hostal que reservamos a través de Booking que es el Abraham Hostel Tel Aviv . Lo recomiendo ampliamente: las habitaciones son bastante amplias, tienen una cocina compartida en cuyo interior hay un bar, futbolitos y ¡hasta hamacas para descansar!. El ambiente es muy bueno, ideal para conocer personas de todo el mundo. Nosotros estuvimos por dos noches y costó al rededor de 50 euros por persona con el desayuno incluido. Los chicos y chicas que lo administran son súper amables y te ayudan en todo lo que necesites. Del otro lado de la calle hay restaurantes, tiendas y una oficina de correos donde puedes cambiar tus euros o dólares por moneda israelí. Cruzando la calle hay también una pequeña tienda donde puedes comprar lo necesario (fruta, pan, embutidos, etc.) a precios súper económicos para preparar tus alimentos en la cocina del hostal en caso de que no quieras gastar mucha plata en restaurantes.

Este hotel tiene además una terraza en el cuarto piso con una vista súper linda de la ciudad, sobre todo cuando los edificios en el centro de Tel Aviv se iluminan al caer la noche:

Tratamos de descansar toda la noche porque al día siguiente nos esperaba una buena madrugada: visitaríamos el Parque Nacional de Masada, la Reserva Natural de En Gedi y el Mar Muerto y para ello teníamos que levantarnos ¡a las 3 de la mañana! así que no obstante no podíamos dormir por la emoción de esta nueva aventura, tratamos de relajarnos y descansar, al menos, unas 6 horas.

PARQUE NACIONAL DE MASADA

Nuestro guía de turistas llegó puntual a recogernos en el hostal a las tres de la mañana. Serían dos horas de camino desde Tel Aviv hasta la fortificación de Masada, así que, gracias a los consejos de algunas personas que viajaron antes que nosotros, íbamos preparados con una botella grande de agua y algunos carbohidratos en forma de galletas para resistir la caminada de todo el día. Nosotros quedamos muy felices con el tour y ¡lo recomendamos ampliamente! lo hicimos a través de Get Your Guide y quedamos más que encantados. Llegamos al parque de Masada a las 5 de la mañana y adquirimos nuestros boletos (no estaban incluidos en el tour). El parque abrió sus puertas a las 5:30 de la mañana y…¡empezaba la aventura!:

Declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 2001, Masada fue el último bastión de la lucha de los judíos contra el imperio romano. Su derrota significó el fin del reino de Judea. Construida bajo el gobierno de Herodes, Masada fue erigida siguiendo el estilo de las construcciones romanas en Medio Oriente. Sus campos, fortificaciones y sus rampas constituyeron en su época el mejor sistema de defensa jamás construido.

Ya nos habían advertido: la subida dura casi una hora. Me paraba de vez en cuando para tomar un poco de aire (¡tengo una pésima condición física, lo corroboré con esta subida!) pero valió la pena. El amanecer y el paisaje que vi desde la cima no los olvidaré nunca:

Mosaicos y vestigios de la época bizantina

RESERVA NATURAL EN GEDI

Terminamos nuestro recorrido en el parque de Masada a las 8:30 de la mañana y nos dirigimos hacia otro lugar bellísimo: la Reserva Natural En Gedi.

Esta Reserva se localiza al este del Desierto de Judea a orillas del Mar Muerto. Cubre un área de 1435 hectáreas y fue nombrado Reserva Natural Protegida en el año 1971. Gran variedad de flora y fauna encontramos en el lugar:

Como información, la entrada a esta Reserva tampoco estaba incluida en el tour.

La Reserva abarca Dos Valles: el de Wadi David en el norte y el de Wadi Arugot en el sur. Cuatro cascadas se encuentran dentro la reserva. Todas ellas generan, aproximadamente, 3 millones de metros cúbicos de agua al año.

Pequeña cascada a la entrada del Parque

Como niña chiquita disfrutando de la cascada. En la foto de abajo, una roca en forma de corazón y al fondo el Mar Muerto: esta foto es crédito de una chica americana que conocí en este viaje y a quien mando muchos saludos: gracias Kristi!

Terminamos el tour por la Reserva Natural y nos dirigimos a un lugar que esperaba conocer desde hace años: el Mar Muerto. Nadar (o flotar) en él me hacía mucha ilusión así que, ¡para allá nos encaminábamos!.

MAR MUERTO

Hicimos una pausa por la carretera para admirar la sal a orillas del Mar Muerto.

Una de las razones por las que éste Mar es tan salado es porque está ubicado en una cuenca hidrográfica endorreica, es decir, no tiene salidas. Los minerales que desembocan en él se quedan allí para siempre.

El Mar Muerto, el lugar más bajo del planeta, con 450 metros sobre el nivel del mar. Pude corroborar que sin el más mínimo esfuerzo ¡puedes flotar!

Ya había escuchado de las propiedades del Mar Muerto: sus aguas son ricas en calcio, magnesio, potasio y cromo, una composición diferente a la del agua de mar. No dudé en ponerme una mascarilla…mi piel quedó ¡lisita, lisita!

¡Comer con vista al Mar Muerto no tiene precio!: Falafel, pollo frito y arroz, acompañado de una cervecita israelí…¡salud!

De camino al hotel.

ATARDECER EN OLD JAFFA

Después del viaje a Masada, En Gedi y el Mar Muerto regresamos al hotel ¡fritos! (del cansancio). Al día siguiente teníamos el día libre así que dormimos hasta tarde. Como a eso de las 3 empezamos a dar una vuelta por Tel Aviv, cerca del puerto y de las playas más representativas de la ciudad.

Vista del Parque Charles Clore

Al fondo se alcanza a ver el Puerto de Jaffa, el más antigüo del mundo. Se cuenta que el nombre de la ciudad, llamada Yafo en hebreo y Jope en el Nuevo testamento, proviene de Jafet, uno de los tres hijos de Noé, o bien del vocablo hebreo “yafá” que significa “hermosa”. Jaffa es conocida como el puerto del cual zarpó Jonás en su intento de huir, tras haber sido llamado por el Señor a predicar el arrepentimiento de los habitantes de Nínive (Jonás 1:3). La historia cuenta que estando Jonás en la embarcación, se levantó una tormenta y fue echado por la borda. Lo tragó un pez gigantesco, dentro del cual estuvo durante tres días.

JERUSALéN

Creo que Jerusalén me agarró por sorpresa o más bien, nunca imaginé que esta ciudad me impactaría así tanto de querer soltar las lágrimas. Haciendo a un lado la religión (seas creyente o no) y los grandes problemas políticos y sociales que se viven en esta parte del globo terráqueo, se tiene que hacer un viaje de REGLA a esta ciudad al menos una vez en la vida. Quedé maravillada por su historia: es el único lugar en el mundo donde conviven seguidores de las tres grandes religiones monoteístas: Cristianismo, Judaísmo e Islamismo. El sentimiento que me entró al recorrer las calles de la ciudad vieja al parecer se llama “Kama Muta”: es un término que proviene del sánscrito que significa “conmoverse, llenarse de amor o admiración”. Los expertos dicen que es la emoción universal más intensa, porque define ese instante en el que nos sentimos tan llenos de afecto, de sorpresa o admiración hacia algo o alguien que no tardan en asomar las lágrimas a nuestros ojos. Bueno, pues eso es exactamente lo que me pasó cuando visité la Ciudad Vieja de Jerusalén. Y no es que yo sea o me considere una persona religiosa: es porque la energía que se respira en ese lugar no la había sentido en algún otro lugar en el mundo. De verdad recomiendo ampliamente hacer un tour por Jerusalén cuando tengan oportunidad de viajar a Israel: ¡no se arrepentirán! Yo lo hice siempre a través de Get Your Guide, un tour de tres horas a un módico precio. Nuestro guía, Josef, nos dió un súper tour! lo recomiendo ampliamente.

Lloviznava y salía el sol a ratos…así nos recibió Jerusalén.

Entrada al Muro Occidental, el lugar más sagrado para los hebreos

El Muro de los lamentos o de las lamentaciones, dividido su ingreso para hombres y para mujeres.

El nombre en hebreo del Muro de los Lamentos significa “Muro occidental”. En la guerra judeo-romana, cuando las legiones del emperador Vespasiano destruyeron el templo, sólo una parte del muro exterior quedó en pie. El entonces general Tito dejó este muro para que los judíos tuvieran el amargo recuerdo de que Roma había vencido a Judea (de ahí el nombre del Muro de las Lamentaciones). Los judíos sin embargo lo atribuyeron a una promesa hecha por Dios, según la cual siempre quedaría en pie al menos una parte del sagrado templo como símbolo de su alianza perpetua con el pueblo judío. Los judíos han orado frente a este muro durante los últimos dos mil años, creyendo que este es lugar accesible más sagrado de la tierra, ya que no pueden acceder al interior de la Explanada de las Mezquitas, que sería el lugar más sagrado de todos.

Pasamos la entrada a la parte musulmana de la ciudad vieja de Jerusalén. Ahí pueden entrar sólo los musulmanes. Dentro de se encuentra la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes después de la Meca y la Medina.

Ahora entramos a la parte cristiana de la ciudad. Empezamos a recorrer la Via Dolorosa, calle que se ha tomado, tradicionalmente, como parte del itinerario que hizo Cristo cargando con la cruz camino a su cruxificción. En la misma se encuentran marcadas nueve de las 15 estaciones del Viacrucis. Las estaciones restantes se encuentran dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro, de la cual les hablaré más adelante.

Lugar donde Poncio Pilato condenó a Jesús de Nazareth

Entrada al barrio eritreo dentro la parte cristiana de la ciudad Vieja en Jerusalén.

La Iglesia del Santo Sepulcro, conocida también como Basílica del Sepulcro es el lugar más sagrado para los cristianos. Mandado construir por Elena, la madre del Emperador Constantino, se encuentra actualmente bajo custodia de diversas confesiones cristianas entre ellas, católicos, armenios ortodoxos y ortodoxos.

El lugar, llamado también Gólgota (en arameo, Golgotha, ‘calavera’), es el punto exacto donde —según el Evangelio— se produjo la Crucificción, sepultura y resurección de Cristo.

Fachada lateral de una parte de la Ciudad vieja de Jerusalén

Despidiéndome de la ciudad de Jerusalén en un día lluvioso donde el sol salía a ratos.

REGRESO AL AEROPUERTO Y FIN DEL VIAJE

Mi regreso al aeropuerto no fue desde Tel Aviv, donde me hospedé por tres días, sino desde Jerusalén ya que el tour terminaba en esa ciudad. Teniendo el vuelo de regreso un viernes tuve que apresurarme a tomar el autobús que va hacia el aeropuerto antes de que comenzara el Sabbat, la tradición sagrada de los judíos donde toda actividad se paraliza desde el viernes en cuanto se oculta el sol hasta el sábado por la tarde-noche.

El autobús 485 que parte justo enseguida de la estación central de autobuses de Jerusalén te lleva directamente al aeropuerto internacional de Tel Aviv. El boleto me costó 20 sequéls (alrededor de 5 euros) y lo puedes adquirir con el chofer dentro el mismo autobús. El trayecto dura aproximadamente una hora.

Camino al aeropuerto

Unos doritos nachos para quitar un poco el hambre a mitad de camino jeje.

Al momento de salir del aeropuerto, una chica, oficial de migración me hizo un montón de preguntas al haber visto mi pasaporte con los sellos de entrada y salida de países como Jordania, Emiratos Árabes, Marruecos y Egipto. Tengan en cuenta que este tipo de entrevistas se las pueden hacer, ya sea al llegar al aeropuerto de Israel o a la salida, como fue en mi caso: no se pongan nerviosos o nerviosas y respondan a las preguntas con toda naturalidad (¡el que nada debe, nada teme!). Después de responder que no tenía familiares o amigos en aquéllos países y que había viajado sólo por turismo, me deseó un buen viaje. De suerte llevaba buen tiempo para viajar y no tuve retrasos, porque la entrevista duró, al menos, unos 20 minutos y estuve otros cuarenta minutos en el control de seguridad antes de abordar el avión.

Ya dentro el aeropuerto mandé esta postal a mi abuelita que está en México: su sueño más grande era conocer Tierra Santa.

Monedas israelíes.

Qué ver en Trieste en 2 días

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En algún lugar entre Trieste y Eslovenia

Pasé un fin de semana inolvidable en esta hermosa ciudad con dos amigas. Tengo muchos años viviendo en Italia y desde que estaba en México quería conocer Trieste ya que un gran amigo era de aquí y siempre que platicaba con él no paraba de decirme cuánto era bella su amada ciudad…y tenía razón! Trieste es una ciudad pequeña, pero encantadora, que te dejará con ganas de visitarla de nueva cuenta y descubrir sus lugares más recónditos.

Tomamos un vuelo con Alitalia desde la ciudad de Roma. Ese día llovía a cántaros, así que el vuelo con muchas turbulencias duró, afortunadamente, sólo una hora!

Feliz, feliz, feliz antes del despegue
Con mi querida amiga Yuni, ya en el avión

Llegando al aeropuerto de Trieste nos esperaba mi querida amiga Liz. En el trayecto del aeropuerto a su casa nos paramos a un costado de la carretera para admirar paisajes como este:

Del lado izquierdo, nuestra anfitriona Liz.

Les haré el recorrido desde el primer día que llegamos (que fue un día viernes). Por la noche, nuestra amiga Liz nos llevó a cenar a un delicioso restaurante de comida japonesa. Saliendo de ahí, fuimos por una “aperitivo” (así llaman los italianos a las “tapas” o “entradas”) en un hotel en el centro de la ciudad, el Savoia Excelsior Palace. Yo no soy muy asidua a frecuentar estos lugares, pero debo confesarles que el aperitivo no nos costó tan caro y vale la pena entrar para tomarse un drink y “picar” algo antes de empezar la noche.

Pedí un tequilita reposado…nunca olvido mis raíces!
Dentro el “Savoia Excelsior Palace”

La mañana siguiente nos esperaba un paseo por Eslovenia, para ser precisos, en el parque de la reserva natural Regional de “Val Rosandra”, un lugar donde se practica paracaidismo y que tiene unas vistas espectaculares del mar y de la montaña. Pero antes de empezar con el tour, no podía faltar el desayuno estilo italiano: mi cappuccino y mi “brioche” con mermelada estilo Trieste:

Mi cappuccino hecho con el café originario de Trieste llamado “Illy”…riquísimo!
Cruzando la frontera…
Llegamos a este lugar con su mirador espectacular. Del lado izquierdo las montañas y del lado derecho el mar…

A pocos kilómetros de Trieste, en el ayuntamiento de San Dorligo della Valle, nace este precioso lugar llamado “Val Rosandra-Dolina Glinščice”, que es, como les comentaba anteriormente, una reserva natural, misma que cuenta con una hermosa cascada y una vista impresionante de las montañas y el mar que rodean Trieste y esa parte de Eslovenia:

Hacía un poco de viento…sólo un poco jaja
Las tres, felices por este reencuentro

El Castillo de Miramar

Saliendo de la Valle, fuimos a otra visita obligada en Trieste: el castillo de Miramar, mejor conocido como la residencia de Carlota y Maximiliano de Habsburgo.

Llegando al castillo de Miramar

Este castillo fue hecho al gusto de Fernando Maximiliano de Habsburgo, hermano menor de Francisco José (el esposo de la princesa Sisi). La esposa de Maximiliano, Carlota, lo decoró de manera impresionante y en el interior del castillo aún se pueden encontrar los muebles originales y decoraciones de la época.

La historia de la vida de Maximiliano se narra en el interior del castillo. Mientras lo recorres, los guías te platican de cuando su hermano fue a visitarlo a Trieste, de su pasión por la botánica y la navegación, así como cuando viajó a México para nunca hacer retorno (Maximiliano quiso ser impuesto como emperador de México por el ala conservadora del país que en esa época se oponía al gobierno del liberal Benito Juárez. Fue apoyado en su momento por Napoleón III). Al final, traicionado por los mismos personajes que lo llevaron a México para nombrarlo emperador, así como por las tropas de Napoleón III, la vida de Maximiliano termina en fusilamiento en Querétaro, México en 1867.

El interior del castillo es de una elegancia exquisita. Muebles y pinturas de la época siguen intactos y se puede ver con detalle cómo transcurrían sus días el archiduque y su esposa:

Interior del castillo
Los baños del castillo
La oficina de Maximiliano y su vista al mar
La oficina de Carlota
Detalles en el techo de una de las recámaras del castillo: el de la pintura es Maximiliano
Con mi hermosa amiga Liz en una de las alas externas
Posando y riéndonos
Una tarde maravillosa con estas dos chicas!
La vista y los jardines son bellísimos

Para más información de este hermoso lugar (horario de visita, costos del boleto y tours) pueden contactar el siguiente link : https://www.turismofvg.it/Castelli/Castello-di-Miramare

El Puerto o “Molo Audace”

Atardecer en el puerto

Saliendo del castillo nos dirigimos al puerto de Trieste mejor conocido como “Molo Audace”. Desde aquí puedes admirar un hermoso atardecer y contemplar al mismo tiempo la Plaza de la Unidad (de la cual les platicaré más abajo) que está justo enfrente.

James Joyce vivió aquí y decía: “la mia anima è a Trieste” (mi alma está en Trieste)

Después de dar un paseo por el puerto nos dispusimos a comer un aperitivo en un negocio de comida italiano llamado “Eataly”:

Plaza de la Unidad de Italia (o “Piazza dell’Unità)

La luna en “Piazza dell’unità”

Esta preciosa plaza es, sin duda, la atracción principal de Trieste. Está justo frente al mar y dar un paseo al caer la tarde está entre las cosas que debes hacer si visitas esta ciudad.

Hace algunos años se llamaba “Plaza Grande” y hoy es el centro administrativo de la capital de la Región “Friuli-Venezia-Giulia”, pues alberga el edificio del ayuntamiento, la prefectura y la junta regional.

A parte de ser una de las plazas más grandes de Italia es también una de las más bellas que he visitado. No se la pueden perder si tienen planeado pasar unos cuantos días en Italia. Aunque Trieste no esté catalogado como una ciudad “must to visit” (como Roma, Venecia o Florencia) sí vale la pena perderse entre sus calles y sobre todo tengan la certeza de que no estará abarrotada de turistas como las ciudades que mencioné en párrafos anteriores.

Y el último día en Trieste no pudo terminar de la mejor manera: nuestra amiga Liz nos llevó a unas termas bellísimas a unos cuantos kilómetros del aeropuerto. Cerramos con broche de oro este viaje!

Leer un libro de Pino Cacucci no puede faltar en mis momentos de relax
Las tres mosqueteras en un momento de relax
Arrivederci Trieste!

Qué ver en Helsinki en dos días

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El viaje de este verano 2019 terminó en Helsinki y les confieso que tuve un poco de nostalgia cuando tomé el ferry de Tallin a la capital de Finlandia (no quería que este viaje terminara o al menos, no tan rápido!). Helsinki es una ciudad muy bonita y los lugares de interés se concentran a muy poca distancia entre unos y otros así que en un día se pueden ver los monumentos y sitios principales que ofrece la ciudad (aunque yo, por quererme tomar las cosas con más tranquilidad, estuve dos días).

La bella Catedral de Helsinki

Antes de iniciar este post quiero decirles que la vida en Helsinki no es cara…es carísima!. La ciudad está dividida en zonas si quieres viajar (A,B,C,D). El boleto del tranvía que adquirí del puerto que me llevaría al centro de la ciudad (donde estaba el hotel donde me hospedaría) cubría sólo la zonas A y B y me costó €2.80 con una duración de 1 hora (por si quieres cambiar de medio de transporte). Si quería viajar de la zona B a la zona C eran otros €2.80. Así que, si piensan tomar el transporte público en Helsinki les conviene adquirir un boleto múltiplo o para todo el día. Por otro lado, no se les ocurra subir al autobús o tranvía sin timbrar su boleto. Es muy raro que suban los controladores, pero no está de más comprar los mismos antes de subir a cualquier medio de transporte porque de no tener suerte, te agarras una multa de €80 que para qué te cuento! Así que vale más prevenir que lamentar.

Bueno, les platico que madrugué en Tallin ya que el barco hacia Helsinki salía a las 6:00 de la mañana:

Amanecer en el barco
Terminal de barcos en Tallin donde tomamos el ferry para Helsinki

La compañía de barco con la que viajé se llama Eckerö Line. Pagué 20 euros por un solo trayecto (sólo ida ya que mi regreso a Roma sería en avión ). El trayecto duró un poco más de dos horas y el barco ofrecía todas las comodidades (wi-fi gratuito, varios bares, 1 restaurante, tiendas de souvenirs y en su interior había hasta un casino!)

Amanecer durante la travesía de Tallin a Helsinki

Conociendo Helsinki

El unicornio arriba de la placa con el nombre de la calle me encantó!

Ahora sí, empezamos!

Catedral de Helsinki

La Catedral luterana de Helsinki es una parada imprescindible en tu visita a la ciudad. Su enorme cúpula verde se puede ver desde diversos puntos de Helsinki y es, sin duda, el edificio más emblemático de la capital finlandesa. Su exterior es neoclásico y está elevada sobre unas escaleras que hacen resaltar aún más su belleza. El interior no es muy vistoso o llamativo, pero si tienes tiempo y te apetece entrar, adelante!.

Si tienes la oportunidad de visitar la ciudad en épocas decembrinas (les confieso que yo no podría porque no me gusta el frío!) justo en la Plaza donde se encuentra la Catedral se instala un mercado de navidad lleno de puestos de madera donde venden artículos de todo tipo y comida típica de la región en un ambiente único! (sólo como el que la época de navidad puede ofrecer!).

Otra buena opción (esta vale para cualquier época del año) para conocer los lugares más interesantes de la ciudad es reservar un tour gratis con guía en español y que empieza, precisamente, en esta plaza.

Catedral Uspenski

A cinco minutos andando de la Catedral de Helsinki se llega fácilmente a la Catedral Ortodoxa de Uspenski. A mí me pareció bellísima y de hecho es la Catedral Ortodoxa más grande de Europa Occidental. Su fachada de ladrillo en color rojo decorada con cúpulas doradas bien podría estar en cualquier ciudad de Rusia: ¡a mí me encantó!.

Horarios de visita: de martes a viernes de 9:30h a 16h. Sábados de 9:30h a 14h y domingos de 12h a 15h.

Interior de la Catedral

Plaza del mercado

Otro de los lugares que no debes perderte por su autenticidad es la Plaza del Mercado.

De aquí salen los ferrys a varias de las Islas de Helsinki que es una de las actividades que recomiendo ampliamente.

Yo quedé fascinada con este mercado, lleno de gente y de puestos de comida que desprendían unos olores tan deliciosos, que te llamaban a adelantar la hora del almuerzo (no resistí y me puse a comer a las 11:30 de la mañana! ay de mí!)

Mariscos típicos de Finlandia y su respectiva cerveza finlandesa!

Parlamento de Finlandia

El nombre en finlandés de este importante edificio donde se reúne el parlamento es Eduskuntatalo. Su fachada fue diseñada en el estilo clásico de los 1920’s y está hecha con granito en color rojizo. Tiene catorce columnas en estilo corintio. Muchos de los funcionarios de nuestros países deberían aprender a tomar algunas de las decisiones que toma este Parlamento pues en varias ocasiones Finlandia ha sido nombrado como el país más feliz del mundo. Aunque no se permite la entrada a turistas o personas ajenas al parlamento, vale la pena admirarlo por fuera.

Placa que conmemora los 100 años de la democracia en Finlandia . Al fondo se observa el Palacio del Parlamento

Parque Sibelius

En el distrito de Töölö, un poco alejado del centro, hay un parque en honor al compositor y violinista finlandés Jean Sibelius. Este compositor fue muy admirado en todo el país ya que su música llegó en un momento clave para rescatar la cultura nacional y así poder independizarse del Imperio Ruso.

El lugar más destacado de este parque es la escultura formada por 580 tubos de acero que, cuando sopla el viento, realiza un sonido musical.

Escultura en honor al compositor
Aguas del Mar Báltico a unos pasos del Parque Sibelius

El Mercado Antigüo o Vanha Kauppahalli

Vanha Kauppahalli o el antiguo mercado, está situado muy cerca de la Plaza del Mercado y es otro de los lugares que debes visitar en Helsinki. Al interior de su edificio (de ladrillos color rojo, blanco y amarillo) puedes encontrar puestos de auténticas delicias finladesas como chocolates, embutidos, pescados y hasta carne de reno.

Fachada principal del mercado

Así lucía el mercado en los años 70’s. Foto tomada de uno de los puestos de comida
Algunos productos típicos de Finlandia al interior del mercado

Tour en barca por las islas y canales de Helsinki

La ciudad de Helsinki está rodeada de varias islitas, y sin duda las más visitadas son las que forman la fortaleza de Suomenlinna, construida en 1748 y declarada Patrimonio de la Unesco. Esta fortificación se creó para repeler los ataques de la marina Rusia Imperial, pero finalmente en 1809 la ocupación rusa fue una realidad. Un siglo más tarde, en 1917, Finlandia obtuvo su independencia. Ahora el lugar ya no tiene connotación militar y viven alrededor de 500 personas.

Para llegar a la fortaleza, situada a 2 kilómetros del puerto de Helsinki, puedes tomar el ferry o el autobús acuático JT-Line, que parten desde la Plaza del Mercado. En mi caso recomiendo el tour que tomé con Helsinki Sightseeing a través de Get Your Guide que tiene una duración de 90 minutos a un costo de 25 euros. Vale mucho la pena!

Mi barco se llamaba “Sofía”
Recorrido del barco en este tour
No se ve pero yo estaba feliz, feliz, feliz!
Vista del Mercado antigüo desde el barco

Dónde hospedarse en Helsinki

Como comentaba al inicio de mi post, Helsinki es una ciudad muy cara. La oferta de hospedaje es variada y en mi caso, no quise gastarme una fortuna en hotel así que opté por un excelente hostal ubicado en pleno corazón de Helsinki. Se llama The Yard Hostel y lo administran unas chicas súper simpáticas que te dan siempre una mano en todo lo que necesites. El precio por noche (alrededor de 60 euros) incluye desayuno y Wi-Fi gratuito.

Rincones cerca de la Catedral

Estación Rautatientori

Es la principal estación de ferrocarril (y de donde tomé el tren que me llevaría al aeropuerto). Este bello edificio, estilo Art Nouveau, entró en servicio en 1919 y fue elegido por la cadena BBC como una de las estaciones de tren más bonitas del mundo.

La estación está formada por un gran edificio de ladrillos color marrón y detalles en color verde, en el que destaca su alta torre del reloj y las 4 estatuas enormes que te dan la bienvenida.

Interior de la estación
Uno de los tantos trenes que te llevan al aeropuerto

Fin del viaje

Y aquí termina el viaje de verano 2019! Visité prácticamente las capitales de 4 países en 5 días. Estos países fueron Estonia, Letonia y Lituania más Finlandia. Ha sido un viaje muy lindo pero también muy cansado, con recuerdos que llevaré siempre en mi memoria.

Qué ver en Tallin en 1 día

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Llegamos a la estación de Riga muy temprano porque nuestro autobús hacia Tallin salía a las 8 de la mañana. Descansamos todo el trayecto (son también casi 300 kilómetros entre Riga y Tallin) y viajamos siempre con la compañía de autobuses Ecolines de la que les hablé en mi post anterior sobre Riga

Día perfecto en Tallin

Mi recorrido por los Países bálticos finaliza en Tallin, ciudad en la que estuve durante un día entero. Su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997 puede recorrerse tranquilamente a pie y te enamorará de sus murallas, torres y el aire medieval que se respira en cada uno de sus rincones. A continuación les presento los lugares imprescindibles de no perderse cuando visiten Tallin!

Murales en la estación de autobíses de Tallin
Casas típicas de Tallin por la carretera
Estación de autobuses

Plaza del Ayuntamiento

La Raekoja plats (Plaza del Ayuntamiento) se ubica en el corazón de la ciudad de Tallin y es uno de los lugares más bonitos y con más vida en la ciudad. La estrella principal en esta plaza es el Ayuntamiento construido en el año 1404, de estilo gótico y con una torre de 64 metros de alto de donde se tienen una de las mejores vistas de la ciudad: 

La Plaza ya cayendo la noche y sin tantos turistas

Pegadito a la Plaza del Ayuntamiento encontramos el restaurante Olde Hansa famoso por servir sus platillos en un ambiente totalmente medieval (no hay luz elétrica, sino veladoras y los utensillos son de madera y sus camareros están vestidos con ropa del medioevo). Sus precios son un poco elevados y no son el tipo de restaurantes que acostumbro visitar cuando viajo pero vale la pena de vez en cuando de probar algo diferente.

Mi mejor consejo es caminar por las callecitas del centro histórico sin prisas ni preocupaciones y disfrutar y descubrir por ustedes mismos muchos de los rincones que ofrece esta bellísima ciudad y que no salen en las guías de viaje:

Una mamá tomando esta foto graciosa con sus hijos! Nos parecemos, aunque mis hijos ya están hartos de tanto posar

Sus Murallas

Tallin es conocida por sus bellísimas murallas. Con una longitud de casi 2 kilómetros, muchas de ellas fueron dañadas durante la II Guerra Mundial y de las 35 originales quedan 25, muy bien cuidadas y conservadas. Su característica particular es su tejado en forma de cono en color rojo:

Iglesia de San Olaf

Esta iglesia (llamada en estonio Oleviste kirik) fue construida entre los siglos XII y XIII. No tiene un interior particularmente bello comparándolo con otras iglesias de Europa, pero te recompensará con una subida a su campanario (alto 124 metros) donde se tienen vistas fabulosas sobre la ciudad.

Las estatuas de monje eran lo mejor

Mirador Patkuli

El mejor mirador de la ciudad (y además gratuito) es el de Patkuli, ubicado en la parte norte de Toompea, siempre en el centro histórico. La vista desde ahí es maravillosa , con el mar báltico de fondo que me hizo suspirar más de una vez.

Catedral de Alexander Nevsky

Después de bajar del mirador Patkuli, llegamos a la bella Catedral de Alexander Nevsky (que no se parece a su homónima en Sofía, ya que ésta última es más grande y con las cúpulas en color dorado). Esta hermosa catedral ortodoxa, construida entre 1894 y 1900 cuando el país formaba parte del imperio ruso, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1997. Los estonios la consideraban como un monumento de la dominación rusa por lo que algunas autoridades ordenaron su demolición varias veces. Afortunadamente eso nunca pasó y hoy es uno de los monumentos mejor conservados y que vale la pena visitar en Tallin.

Jardín del Gobernador

A pocos pasos de la Catedral encontramos este enorme y bellísimo parque llamado Jardín del Gobernador. Me senté un ratito en una de sus bancas y pude contemplar también el bastión Hermann. Este jardín era el lugar de reposo del gobernador, la máxima figura que “reinó” los países bajo el imperio ruso.

Calle y Puerta Viru

La Puerta Viru, que impresiona con sus dos enormes torres medievales de tejado rojo data del siglo XIV y es una de la murallas más antiguas que se conservan en Tallin.

Al cruzar la puerta te encontrarás con la calle Viru, la más comercial de la ciudad, llena de tiendas de souvnirs y restaurantes, mismas que te llevan hasta la Plaza del Ayuntamiento y donde nacen muchas de las rutas que te llevan a otros rincones emblemáticos de Tallin.

Dónde dormir en Tallin

Yo me hospedé en el The Knight Hostel que está en pleno corazón de Tallin. Sus habitaciones son amplias y con lo necesario para dormir tranquilamente después de un largo día caminando! El precio por noche incluye el desayuno y Wi-Fi gratis

Ventana de mi habitación

Con este recorrido termina mi aventura por los países bálticos. Cada una de las capitales me dejó un gran sabor de boca, cada una de ellas tiene sus encantos y características que las hacen únicas. Quieren saber cuál me gustó más? en gustos se rompen géneros pero yo me quedo con Riga, aunque cualquiera de las tres ciudades te roba el corazón y una gran sonrisa. Por ahora me despido. Ya mañana les platicaré cómo me fue en mi destino final en este hermoso viaje de verano 2019: Helsinki.

Qué ver en Riga en dos días

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Siguiendo nuestro recorrido por los países bálticos y después de estar unas horas en Vilnius, nos dirigimos hacia Riga. Atravesamos la frontera entre Letonia y Lituania en autobús. Si les pega esa locura de viajar por los países bálticos en autobús como a mí no duden en hacerlo con la compañía Ecolines. El costo del boleto de Vilnius a Riga fue de 18 euros y la verdad fue un viaje muy cómodo ya que son muy organizados y puntuales. El viaje fue de 300 kilómetros (alrededor de 4 horas) pero el tiempo se fue volando porque el costo del boleto incluía Wi-Fi, té y café gratis y conectores usb para recargar tu lap-top o celular.

Lecturas en italiano durante el trayecto

RIGA es la capital de Letonia y la más poblada de las tres repúblicas bálticas con 650 mil habitantes (aproximadamente). Es la ciudad europea con el mayor número de edificios de estilo art noveau (modernistas) con más de 700 monumentos y cuenta con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad. Además, como sus vecinas Vilna y Tallin, tiene una historia fascinante, marcada por las guerras y la ocupación soviética durante casi cinco décadas. En este post te proponemos los lugares qué visitar en Riga en dos días. COMENZAMOS!!

Llegando a Riga y caminando por sus callecitas
Una farmacia antigua cerca del centro histórico

Monumento a la libertad

El noreste del casco antiguo está delimitado por la Colina del Bastión (Bastejkalns) un parque enorme que es ideal para dar un paseo a pie o en barca. Justo en el centro de este parque sobresale el Monumento a la Libertad: un enorme obelisco de 42 m de altura construido en 1935 por Kārlis Zāle. Como su nombre lo indica, representa un homenaje a la libertad y es todo un símbolo de la independencia de la República de Letonia. 

Los canales en el parque Bastejkalns, un encanto!
Candados en uno de los puentes del parque. A mis espaldas el monumento a la libertad
Nos tocó un día hermoso y soleado en Riga!

Ópera Nacional de Letonia

Este maravilloso edificio se encuentra en el interior del parque Bastejkalns y fue diseñado por el arquitecto Ludwig Bohnstedt. El teatro es el hogar de la Ópera y ballet de Letonia. Abrió sus puertas en el año de 1863 como el teatro alemán de Riga. Destruido por un incendio en 1882, fue reconstruido sobre la base del diseño original de Reinholds Schmaeling. La obra se terminó en 1887. Se encuentra a dos pasos del Monumento a la Libertad y valdría la pena entrar a ver alguna obra de teatro, ópera o ballet!

Edificios Art Nouveau

Como comentaba anteriormente, Riga es célebre por su impresionante colección de edificios art noveau, construidos en su mayoría entre 1904 y 1914, una época en la que destacó como una de las ciudades más prósperas del Imperio Ruso. En el centro histórico, uno de cada tres edificios pertenece a este estilo o alguna de sus variantes y en toda la ciudad se cuentan por centenares. La calle más popular para ver este tipo de arquitectura es Alberta iela con 8 edificios protegidos (números 2, 2a, 4, 6, 8, 11, 12 y 13)

El Puente Vansu

Este puente es uno de los 5 que encontramos en la ciudad de Riga. Cruza el Río Daugava y es largo 595 metros. Fue construido durante el período soviético (cuando Letonia formaba parte de la URSS) y su uso al público se abrió en el año 1981 con el nombre de Gorky en honor al escritor ruso Marxim Gorky. Este puente se puede admirar caminando 5 minutos al oeste del Ayuntamiento.

Seguimos caminando por el centro histórico y nos encontramos joyitas como esta…no soy muy aficionada a los carros y no conozco mucho de marcas pero estos carritos sí que son de época y llaman mucho la atención, a poco no?

El casco histórico y su aire medieval es un encanto
La torre de la Iglesia de San Pedro al fondo

Plaza del Ayuntamiento y Casa de los Cabezas Negras

La Plaza del Ayuntamiento (Rātslaukums) tuvo que ser reconstruida en los años noventa debido a los daños que sufrió durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. La estatua que se observa a la derecha de la plaza (levantada en honor a Roldán, el legendario caballero de Letonia que sirvió a las órdenes de Carlos Magno) no es la original, sino una copia, ya que la primera sufrió daños considerables durante los bombardeos y fue resguardada en el interior de la Iglesia de San Pedro.

Algo que sin duda “opaca” al Ayuntamiento es la Casa de los Cabezas Negras, un edificio espectacular que vale la pena visitar por dentro. Aunque la construcción original (lugar de festejos públicos y diferentes instituciones históricas) databa de 1334, la II Guerra Mundial arrasó casi toda Riga y lo que hoy podemos ver es una reconstrucción de 1999, copia fiel de la original. En su interior alberga varias oficinas, entre ellas la de Turismo.

Fotos de cómo quedó la plaza del ayuntamiento durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial
Estatua original del caballero Roldán resguardada en el interior de la Iglesia de San Pedro en Riga

Este hermoso edificio fue construido en el siglo XIV por la hermandad de los Cabezas Negras, una asociación de mercantes. Su estilo es barroco y gótico báltico. Si nos fijamos en los detalles de su espectacular fachada, podemos ver distintos ornamentos que representan a cada uno de los gremios de la hermandad, o las esculturas alegóricas del dios Neptuno (que representa el mar), La Paz, El Consenso, y el dios Mercurio(símbolo del comercio).


La iglesia de San Pedro

A dos minutos de la Plaza del Ayuntamiento surge otro de los símbolos de Riga, la hermosa Iglesia de San Pedro, de donde se tienen una de las mejores vistas de la ciudad. Su horario de apertura es de 10 de la mañana a 6 de la tarde en el verano y de las 12 de mediodía a las 5 de la tarde en invierno. El costo del boleto para subir al mirador es de 9 euros y vale la pena porque terminarán encantados con las las vistas espectaculares de Riga que se tienen desde ahí:

Yo feliz! no me quería ir de ahí
Detalles de una de las puertas de la Iglesia
Fachada posterior de la Iglesia
Uno de los muchos callejones detrás de la Iglesia

Parque Bastejkalns

Vale la pena perderse en este parque inmenso de Riga. Caminar por sus puentes o dar un paseo por sus canales son una buena opción. En mi caso disfruté muchísimo dar un paseo a pie y contemplar cada uno de sus rincones que me hizo enamorarme aún más de esta ciudad:

Edificio donde se alcanzan a observar todos los escudos de cada ciudad de Letonia. En alto, el escudo de Riga

Museo de la ocupación nazi y soviética de Letonia

Justo detrás del Monumento a la Libertad encontramos este pequeño museo dedicado a la ocupación nazi con Hitler y luego soviética con Stalin que sufrió Letonia junto con los otros dos países bálticos (Estonia y Lituania). Vale la pena entrar y conocer un poco de la historia de este país y el por qué las guerras no deberían de existir en el mundo. El ingreso al museo consiste en la donación que quieras hacer para preservar este edificio que alberga el pasado de Letonia.

En su interior encontrarás armas, libros y objetos utilizados por los partisanos de Letonia durante la invasión nazi y después utilizados por la población del país durante la ocupación soviética.

Platillos típicos de Letonia

Las opciones para comer en el centro histórico de Riga son muchísimas! el primer día de mi llegada tuve antojo de comer algo típico y me animé a entrar a este restaurante:

Los precios son muy accesibles y la comida deliciosa (ahí es donde he probado la ensalada César más rica de todo el mundo! sin exagerarles: hasta me levanté de la mesa para hacerle cumplidos a la chef!)

Les recomiendo ampliamente probar una sopa típica de la región llamada “Skabo Kapostu”: es una sopa deliciosa de cerdo ahumado y condimentada con cilantro, cebolla y col. Viene dentro un pan hecho a mano que se veía pequeño pero es muy llenador. Obviamente acompañado de una buena cerveza de Letonia:

Donde hospedarse

En este viaje me hospedé en el hostal “Tree House” en pleno corazón de Riga. Hice la reservación a través de Booking y las habitaciones son amplias y cómodas. El precio de la habitación incluye Wi-Fi y desayuno. Las chicas que administran el hotel son amables y te ayudan para cualquier cosa que se te ofrezca!

Entrada del Tree House Hostel en Riga

Riga es, en definitiva, mi ciudad favorita de los países bálticos. Pero no por ello hay que ignorar la belleza de Tallin! nos vemos en mi próximo post sobre la capital de Estonia.

Qué ver en Vilnius (o Vilna) en 1 día

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Vilnius es uno de esos destinos que no tenía en mis planes a corto plazo, pero de unos meses para acá me entró el deseo de recorrer los países bálticos y sus capitales. Este verano 2019 lo quise dedicar a las capitales de Estonia, Letonia y Lituania y de paso ir en barco de Tallin a Helsinki (aprovechando la “cercanía”). Así que empezamos el recorrido por Vilnius!

La Catedral de Vilnius

Empezamos el viaje saliendo muy temprano desde el aeropuerto de Roma “Ciampino” con la aerolínea Ryanair (el boleto nos salió bastante económico, alrededor de 30 euros, sólo ida y lo compré con un mes de anticipación. Por cierto, les aconsejo SIEMPRE adquirir sus boletos de avión de lunes a miércoles y sobre todo en horarios de las 2 a las 4 de la tarde. Luego escribiré un post sobre esto ya que al parecer las aerolíneas bajan sus precios esos días de la semana y en ese horario en particular!).

Llegando al aeropuerto de Vilnius
El interior del aeropuerto de Vilnius, uno de los más bonitos que he visto (estilo barroco). Su interior parecía una estación de tren

Para llegar del aeropuerto al centro de la ciudad hay varias opciones. Obviamente la más económica y que aconsejo absolutamente (ya que el trayecto del aeropuerto al centro es de 15 minutos) es con el autobús público. Hay varias líneas que conectan la terminal hasta la estación central de autobuses y trenes de Vilnius llamada “Stotis”. Los autobuses 1 y 2 salen del aeropuerto directamente hasta Stotis. En mi caso tomé el autobús 3G (que tiene salidas más frecuentes respecto a los autobuses 1 y 2) y que va a un distrito al norte de la ciudad. Si tomas este autobús tienes que bajar cerca del centro de la ciudad en “Lukiskes Square”. De ahí andando son 15 minutos hacia el centro histórico. El precio de un billete sencillo es de 1 euro y puedes adquirirlo tranquilamente con el chofer del autobús. Por otro lado existe la opción del taxi con un costo más elevado, pero por la cercanía con la ciudad no vale mucho la pena gastar unos 10 o 15 euros más (a menos que llegues a Vilnius ya muy tarde en la noche y tu hotel quede lejos de la central de autobuses).

Señales al salir del aeropuerto

Como sabrán, Vilnius (o Vilna) es la capital y la ciudad más poblada de Lituania y la segunda ciudad con mayor número de habitantes de los Países bálticos (sólo después de Riga). Este país, después de haber sido invadido por los nazis durante la segunda guerra mundial, fue gobernado por la URSS durante casi 5 décadas pero en 1991 obtuvieron su independencia. Entraron a formar parte de la Unión Europea en el año 2004. Es un país rico en historia y también en bellezas arquitectónicas, donde muchas de ellas lamentablemente fueron destruidas durante la segunda guerra mundial.

Así me recibió la hermosa Vilnius: con un día soleado
Una iglesia en el parque cerca de Lukiskes Square
Estatua de una mujer con vestimenta típica de Lituania
Y que encuentro un mural en honor a Frida Kahlo por las calles de Vilnius!

Catedral de Vilnius

La catedral es el ícono de mayor atracción que tiene la ciudad y un orgullo para los lituanos. Es un monumento de color blanco y poco suntuoso (respecto a otras iglesias que he visto en Europa) pero llama la atención la torre del reloj, misma que se encuentra separada del monumento principal. La Catedral fue construida por el rey Mindaugas en 1251 cuando éste se convirtió al cristianismo, pero a su muerte el templo volvió a ser escenario de ritos paganos, hasta que años después Lituania fue consagrada al Cristianismo (fue el último país europeo en aceptar esta fe). Hay que tener en cuenta que pese a ser el último convertido al cristianismo, curiosamente es la única república de las tres bálticas que no es ortodoxa sino católica.

Su campanario se encuentra en una torre (la única que queda en pie de la antigua muralla defensiva de Vilnius) separada a unos pocos metros del monumento.

Estatua de Gediminas enseguida de la catedral, fundador de la ciudad y uno de los gobernantes más famosos de Lituania

La Calle Pilies

Saliendo de la plaza de la catedral y tomando la dirección hacia el ayuntamiento es inevitable no pasar por la Calle Pilies, la más pintoresca del casco antigüo. Les aconsejo tomarse un tiempo y perderse por sus callecitas llenas de negocios, bares y otros rincones que vale la pena descubrir sólo a pie y que se recorre en pocos minutos!

Restaurante de comida típica lituana al inicio de la Calle Pilies

Siguiendo con nuestro recorrido por el casco histórico de Vilnius, llegamos hasta su Ayuntamiento. Tuve suerte (tal vez porque visité la ciudad en fin de semana!) ya que encontré varios puestos con productos típicos de Lituania y hombres y mujeres vestidos como en la Edad Media:

Muy cerca de la Plaza del Ayuntamiento encontramos la Universidad de Vilnius. Vale la pena visitarla porque es una de las más antiguas de Europa del Este:

Y después de visitar la Universidad seguimos recorriendo las calles y callejones de la cuidad, perdiéndonos en cada rincón que nos ofrecía y disfrutando de un clima de verano bastante agradable! (no pasábamos de los 22 grados, una “chulada” como decimos en mi tierra!)


Obras de arte por las calles y callejoncitos de la ciudad
Arcoíris en Vilnius

República de Užupis

No podía ir a Vilnius y no visitar la República de Užupis! Al igual que en Christiania en Copenhague, Užupis se proclamó independiente de Lituania en 1997, considerándose un Estado soberano (tienen su propio himno, su propia constitución y su propia bandera, que por cierto, cambia con cada estación del año!) pero sin ser reconocido de forma oficial. 

En su origen, Uzupis era un barrio judío, pero con el paso de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial la zona quedó abandonada. Era un entramado de calles sucias, degradadas, con poca infraestructura y mucha delincuencia. Pero como ocurrió con otros barrios similares en otras ciudades europeas, esa marginalidad atrajo también, poco a poco a numerosos artistas que con el paso de los años lo convirtieron en un lugar atractivo y bohemio. Y ese es el ambiente que se percibe cuando se pasea por sus calles.

Más allá de un concepto “radical” para muchos y el río que la separa de la ciudad de Vilnius (de hecho Uzupis significa “del otro lado del río “ ) la visita a la plaza principal con el Ángel y los diferentes puntos de interés se ven en unos pocos minutos, así que cuando anden por Vilnius no pueden perderse el visitar este lugar!

Coronando la entrada al barrio se encuentra la estatua del Ángel de Uzupis, que está soplando una trompeta parada sobre un huevo.

Y es así como termina mi viaje a Vilnius, una de las capitales de las Repúblicas bálticas, cuyo casco histórico se recorre en unas cuantas horas. Espero que toda la información sea de ayuda y no duden en contactarme para cualquier aclaración en caso de que tengan pensado visitar esa ciudad. Por ahora los dejo porque voy en camino hacia Riga, Letonia y nos separan 300 kilómetros (alrededor de 4 horas en autobús!). Ya les platicaré cómo me fue en Riga en mi próximo post!

La ópera en las Termas de Caracalla de Roma

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Desde el primer año en que fui a ver una presentación de la ópera en estas termas (2009) me enamoré del lugar y trato de regresar cada verano. En este recinto puedes respirar una atmósfera sin igual y rodeada de una vegetación que contrasta con las ruinas del lugar, resaltando la grandeza de la ingienería romana en su época de mayor esplendor. Estas termas se construyeron entre el 212 y 217 d.C. bajo el gobierno del emperador Caracalla e inicialmente se llamaban “Termas Antoninas”. Eran prácticamente baños públicos de lujo, los más imponentes jamás construidos por los romanos, hasta que se construyeron las Termas de Diocesano (de las cuales hablaré en otro post!).

En el año 1937, estas termas fueron elegidas para la presentación de ópera, ballet y otros espectáculos públicos que vinieron a enriquecer aún más el espacio dedicado a la música en la capital de Italia. Así, cada año desde 1937 (con excepción del año 1944 y de 1991 a 2003) entre los meses de junio y agosto, el Teatro de la Ópera de Roma abre sus puertas convirtiéndose en uno de los teatros al aire libre más sugestivos, bellos e imponentes que he tenido oportunidad de visitar (porque hay que ver que la Arena de Verona, el Teatro de Segesta en Sicilia y Pompeya no se quedan atrás, aunque en este último ya no se permite la presentación de eventos para la preservación del lugar). Como saben, soy una admiradora de la ópera lírica, gusto que adquirí gracias a amigos y amigas que han estudiado música y se han especializado en esta carrera. El día de ayer, 8 de agosto de 2019, tuve la oportunidad de presenciar, junto a una querida amiga argentina (quien vive también en Roma) la puesta en escena de “La Traviata” del grande compositor italiano Giuseppe Verdi. De verdad recomiendo visitar este lugar mágico cuando anden por la ciudad eterna y si es en temporada de verano, no duden en adquirir sus boletos trámite internet en la página web del Teatro de la ópera de Roma (evitarán hacer una larga fila en taquilla!).

Una de las muchas banquitas donde descansar en el interior de las termas
Con mi linda amiga argentina Mariela
Hasta suerte tuvimos de ver una luna preciosa entre las ruinas!